lunes, 2 de junio de 2014

Aspectos fundamentales de la traducción jurídica



Aspectos fundamentales de la traducción jurídica
La traducción cumple muchas funciones y una de las más destacadas se encuentra en el sector jurídico. Esta ubicación exige que al trabajo del traductor un alto grado de especialización, ya que genera un alto volumen de la demanda total existente en el mercado.

traducciones juridicas - legales


De hecho, son muchas las funciones que cumple un traductor jurídico, puesto que debe completar los huecos existentes en una parcela de conocimiento amplia. Así, el comercio internacional ha dado lugar a un número elevado de figuras jurídicas, algo que implica la firma de contratos de compraventa, seguros, representación comercial o transportes. Una tendencia que según los expertos tenderá a crecer. 
Asimismo, la puesta en marcha y consolidación de distintos grupos políticos y económicos que intentan desarrollar sistemas jurídicos comunes supone otro importante nicho de trabajo para el ámbito de la traducción jurídica. Un claro ejemplo es el que se observa en torno a la Unión Europea, donde se está trabajando para armonizar los distintos sistemas nacionales y se crean normas jurídicas de aplicación obligatoria. 
En tercer lugar, y no menos importante, destaca el aumento de la movilidad de la población mundial, así como el incremento del turismo ha supuesto que las relaciones jurídicas y administrativas se vean modificadas, puesto que éstas requieren ser traducidas. Ejemplo de esta función son las agencias inmobiliarias que venden sus propiedades a extranjeros, los ciudadanos de otros países que realizan testamento fuera de sus lugares de origen o aquellas personas que realizan o sufren un delito fuera de sus fronteras. 
De la misma manera, también debe tenerse en cuenta el fenómeno de especialización que existe en todas las ramas del saber, y las consecuencias de éste conlleva para el ámbito de la traducción. Por último, es necesario destacar que este tipo de traducción exige una formación muy específica, que pocos pueden llevar a cabo.
En este sentido, conviene señalar los tipos de traducción jurídica existentes. Y es que la modalidad predominante es la traducción escrita. De hecho, el registro jurídico se lleva a cabo principalmente a base de documentos escritos, por lo que es natural que sea esta modalidad de traducción profesional la más frecuente. 
Sin embargo, también existe la traducción a la vista, que se configura como la segunda modalidad más habitual de esta especialidad. La misma se produce en los juicios, cuando el juez solicita a un intérprete que lea el acta redactada por el secretario en el idioma requerido, así como cuando se le demanda que traduzca una prueba documental.
Por último, la interpretación es otra de las fórmulas más utilizadas en el ámbito jurídico. En países como EEUU, Canadá o España las causas en las que aparecen extranjeros se han multiplicado, por lo que la presencia de intérpretes es fundamental para la realización de los juicios. 
Hasta aquí ha quedado clara la importancia que tiene la traducción jurídica en el mundo actual. Sin embargo, es importante que se sepa que ésta debe realizarse por profesionales. Sólo así se conseguirá un trabajo de calidad y que ofrezca garantías.