lunes, 30 de junio de 2014

Reglas básicas para conseguir una buena Traducción Técnica

Reglas básicas para conseguir una buena traducción técnica


Las traducciones técnicas, derivadas de campos tan específicos como la química, la física, la farmacia o la medicina requieren un conocimiento añadido por parte del profesional que las lleva a cabo. En esta línea, entender el mensaje es fundamental, por lo que el traductor debe llevar a cabo una serie de reglas básicas para conseguir una traducción técnica fiel, rigurosa y precisa.

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Comenzando por el respeto del contexto. No es posible realizar una traducción de calidad sin que se tenga en cuenta el escenario en la que ésta se desarrolla, a quién se dirige y qué objetivos persigue. Por ello, es fundamental planificar estos aspectos, que se consiguen obteniendo información previa.

Estos datos son claves para estar al día en torno a los conocimientos que debemos incluir en nuestro trabajo, por lo que tenemos que acudir al material procedente de documentos de referencia o previamente traducidos. Atender a dicho estado de la cuestión requiere buscar en libros, tesis, manuales, patentes, etc.

En tercer lugar, se debe trabajar la terminología. Para ello, nada mejor que localizar diccionarios y glosarios sobre el tema que se va a abordar y, a partir de ellos, fabricar nuestro propio listado específico previo con los elementos más importantes del trabajo que se va a configurar.

Otro aspecto relevante es cuidar los aspectos ortográficos, ya que una buena traducción debe ser sinónimo de exactitud y precisión, por lo que se deben incluir tanto las ambigüedades como los dobles sentidos de las palabras y los giros que se hayan incluido en el texto a traducir.

En paralelo, toda traducción requiere que en ella se cuide el uso de las mayúsculas. Estas deben estar presente según si idioma de llegada, o lo que es lo mismo: en la lengua traducida. Se trata de un error muy frecuente el uso incorrecto de las mayúsculas, junto con el campo específico que nos ocupa, así como el uso incorrecto del nombre de principios activos y componentes que no son marcas comerciales.

Igualmente, es importante no fiarse de los falsos amigos, ya que es muy común que campos en desarrollo, que adoptan neologismos para nuevos términos. En esta línea, hay que considerar siempre si existe un mejor equivalente en el idioma de destino, y en el caso de que así sea, utilizarlo.

Otros aspectos importantes son dominar las siglas y las nomenclaturas que aporten los textos originales, un tema que puede resultar complicado pues una mala gestión de dichas traducciones generará confusión en el lector. Además, tratándose de este caso concreto, debemos tener en cuenta que la traducción técnica requiere de control de las unidades de medida y decimales.


Finalmente, es vital cuidar el estilo, así como la sintaxis de la traducción. Como decíamos al principio, todo texto debe ser interpretado por un receptor, el cual necesita el mayor número posible de datos por parte del profesional a cargo de llevar a cabo este trabajo.