miércoles, 9 de julio de 2014

La revisión de la traducción, paso clave para la calidad de la misma

La revisión de la traducción, paso clave para la calidad de la misma


La revisión es un aspecto fundamental del trabajo del traductor puesto que se configura como un proceso inevitablemente unido a la traducción, ya que todo traductor profesional realiza una revisión a punto para controlar la calidad del trabajo antes de entregarlo. En este proceso son varios los elementos que se deben tener en cuenta y muchas las recomendaciones a seguir.

Revisión de la traducción



Por eso, a continuación vamos a abordar este mecanismo, compuesto en la mayoría de los casos por tres pasos. 

El primero es la revisión del contenido, etapa en la que se compara cada oración de la traducción con el texto original, con el objetivo de constatar que éste está correctamente traducido y se ha utilizado la terminología adecuada. Aquí también uno constata que el formato coincide con el original y que elementos como números, fechas y nombres propios son correctos.

En segundo lugar se lleva a cabo la revisión de la forma, en la que se realiza una comprobación del texto traducido y el traductor profesional se asegura de su fluidez y estilo utilizado. Esta fase funciona como mecanismo de detección de posibles errores de carácter tipográfico, ortográfico, de puntuación o gramatical.

En tercer lugar se llevan a cabo comprobaciones de control, que pasan por analizar la traducción  con herramientas electrónicas, repasar los términos más difíciles que están presentes en el trabajo o la presencia de espacios antes de caracteres. De la misma forma, todo traductor profesional debe pasar en corrector ortográfico antes de presentar al cliente su trabajo.

Con respecto a los consejos que se deben tener en cuenta, es interesante dejar reposar la traducción antes de revisarla. Esta distancia en el tiempo permite al traductor tener una mirada distinta, más relajada y capaz de detectar un mayor número de errores.

También, en esta línea, hay quien prefiere realizar las revisiones en papel, puesto que gracias a este soporte es muy probable detectar fallos que en un ordenador no se captan en una primera lectura. Sin embargo, este consejo es útil para traducciones cortas, no para textos extensos ya que a mayor longitud, mayor gasto de papel y tinta.

Otro consejo muy útil a tener en cuenta es la utilización frecuente de programas de traducción asistida. Muchos traductores profesionales los usan principalmente por el tipo de documentos que traducen pero también para documentos más generales. Ello se debe a que facilitan la revisión, pues cotejan cada frase del original con su traducción a través de un único visionado.

Finalmente, en los casos de traducciones poco extensas es conveniente realizar una última revisión de todo el texto. Para aquellos trabajos más extensos, lo más recomendable es dividirlo en fases, gracias a las cuales el profesional de la traducción no perderá el hilo de cada parte del mismo.