viernes, 25 de julio de 2014

Títulos mal traducidos o cómo acabar con la gracia de la televisión

Tanto si se traducen del español a otros idiomas, como si la operación tiene lugar a la inversa, lo cierto es que los títulos de las series de televisión se modifican con frecuencia. ¿El objetivo? Hacerlas más comprensibles al público receptor de estos productos culturales, hegemónicos hoy en día. 

Titulos mal traducidos





Pero, ¿siempre se atina al realizar estos cambios? En muchas ocasiones no. Por este motivo, a continuación vamos a hacer un repaso de las traducciones –generalmente del inglés- que presentan muchas de las series que hoy en día triunfan en nuestro país.

Comenzando por aquellos relatos a los que se le concede un título español directamente. Es así como la mayoría de los espectadores hablaron de Perdidos en lugar de Lost o de Cómo conocí a vuestra madre en lugar de How I met Your Mother. En estos casos la traducción es literal y no se pierde el sentido del contenido principal de la serie, por lo que la nueva denominación no conlleva problemas tanto de un lado como de otro.  
Pero en otras series las traducciones no responden al título original, pierden el sentido de lo que enuncian y, para muchos expertos y adictos a este tipo de contenidos, hacen que pierdan el hilo de lo que tiene lugar en ellas. 

Un ejemplo muy significativo es el de la serie, traducida en España como Controla esa lengua, papá. Un título que en original es Shit, My dad says. Como podemos ver, la traducción no sólo no hace alusión al contenido original sino que también le deja huérfano de toda sustancia de comedia televisiva. De la misma forma se puede hablar de la serie Shonda Rimes, que en España pierde su título y pasa a denominarse Lejos de todo

Aunque no todos los cambios se producen de forma tan evidente ni resultan tan negativas. Un ejemplo de ello es el caso de la serie Pequeñas mentirosas, que toma el nombre de Pretty Little liars, y no pierde del todo el sentido del enunciado. Lo mismo sucede con Drop Dead Diva, que en nuestro país pasó a denominarse Divina de la muerte

Pero sin duda la decisión más interesante tiene lugar cuando los responsables de la compra de series extranjeras optan por titularla de la misma manera que el original. Ejemplos de esta postura cada vez hay más, quizá conscientes de que esta decisión ayuda a mantener la esencia del contenido y, por qué no decirlo, porque cada vez la competencia lingüística de los espectadores es mayor.

Así, casos como Bones, True Blood, True Detective o Breaking Bad están abriendo camino en este sentido. Desconocemos si la ola de traducciones libres habrá terminado ya pero seguro que muchos espectadores agradecen que se mantenga el título original. De esta manera, no desvirtúan el mensaje y mantienen la calidad del relato.