jueves, 22 de enero de 2015

Claves en torno a la entrega de una traducción jurada

El sector de la traducción tiene múltiples aplicaciones siendo una de las más relevantes la relacionada con el campo de la traducción jurada. Este documento se exige en multitud de organismos de España para constatar una determinada situación legal del emisor de la misma, en la que el traductor jurado ejerce un rol fundamental, al constatar el contenido de la misma.






Sin embargo, la traducción jurada no está exenta de confusiones, especialmente las relacionadas con la entrega del documento. Así, el cliente debe tener en cuenta si la entrega de la traducción jurada se lleva a cabo en persona, se envía por email o por otro medio. Uno de los criterios que más suelen predominar a la hora de decantarse por sistema u otro es la rapidez a la hora de obtener el documento. 

Una cuestión que es secundaria en función de la ciudad en la que se vive, si es el caso de una localidad con gran oferta de traductores jurados, pero muy importante si esta es pequeña o directamente no existen.
En este sentido, la norma sobre la traducción jurada establece que esta debe emitirse en papel, por lo que el envío de la misma ha de realizarse en mano o a domicilio. No obstante, la ley no dice nada en torno a la posibilidad de que, adicionalmente, un traductor jurado envíe a su cliente una copia del documento escaneada a través del correo electrónico para constatar el trabajo realizado.

Así, la entrega de la traducción jurada a domicilio es el método más cómodo para el cliente: no se mueve de su casa y recibe el documento en el buzón o en persona. Un método que marca la diferencia en lo que respecta a su certificación, seguimiento, plazo de entrega y coste del mismo.

De igual modo, este sistema no está exento de inconvenientes, que han de ser tenidos en cuenta. Entre ellos se encuentra que si bien el traductor ahorra tiempo en la gestión personal con el cliente, es necesario llevar a cabo correctamente el tema del pago. Así, el cobro por adelantado es el más seguro para estos. Si bien no se conoce al cliente, se suele caer en el error de de no utilizar este sistema, con sus consecuentes garantías.

Los otros métodos

Asimismo, se puede utilizar el pago contra reembolso, que entrega la traducción jurada únicamente cuando el mensajero la haya cobrado. Entre sus límites se encuentra el no reconocimiento de la tarjeta de crédito así como la negación del cliente a pagar. Un sistema peligroso en el caso de los clientes individuales, no así con las empresas.


Por último, la entrega de la traducción jurada en mano tiene como límites los tiempos utilizados por parte del traductor. Y otros añadidos más: el cliente debe exigir a este siempre que le entregue el carné de traductor jurado que expide el Ministerio de Asuntos Exteriores. De igual modo, se debe exigir la factura del servicio, a fin de evitar la evasión impositiva.