El desarrollo, primero de Internet, y más tarde de la comunicación 2.0,
con las redes sociales a la cabeza, ha promovido cambios determinantes en el
mundo empresarial. El más importante de ellos es que gracias a la red de redes
estas organizaciones pueden aspirar a ampliar su negocio de manera global, de
modo que lleguen al mayor número de clientes posible.
Un 40% de la población mundial ya se considera internauta, lo que suponen
más de 3.000 millones de usuarios, según los datos publicados por la
Unión Internacional de las Telecomunicaciones (UTI). Estas cifras son más
escalofriantes si aludimos a los usuarios de banda ancha móvil, más de 2.300
millones, entre los que el 55% se ubica en países en vías de desarrollo.
