Dos cómics se encuentran en la lista de las 20 obras más
traducidas del planeta: Las aventuras de Tintín, del belga Hergé, traducidas a
96 idiomas de todo el mundo y Las aventuras de Astérix, de los franceses René
Goscinny y Albert Uderzo, que pueden leerse ni más ni menos que en 112 idiomas
diferentes.
Aunque las divertidas andanzas de estos personajes por el mundo
justifican sin lugar a duda su éxito, no podemos dejar de preguntarnos:
¿tienen
los traductores también algo que ver en la gran acogida que estos cómics han
tenido en todo el mundo?
