miércoles, 1 de octubre de 2014

Los diccionarios, herramientas clave para los traductores

Una de las muchas ideas preconcebidas que rodean el trabajo de los traductores es que son personas que conocen a la perfección al menos dos idiomas. Sin embargo, cualquiera que se haya parado a reflexionar sobre el uso que hacemos de los idiomas habrá caído en la cuenta de que el dominar una lengua no implica conocer todas sus palabras y mucho menos todas las acepciones de las mismas. El trabajo del traductor no se basa tanto en conocer una gran cantidad de vocabulario, sino en saber aplicar las lenguas de forma correcta en diversos ámbitos y situaciones.

diccionario clave para los traductores




Como cualquier otro profesional, los traductores cuentan con herramientas para hacer su trabajo y despejar sus posibles dudas. En su día a día, los problemas se resuelven consultando las fuentes adecuadas. Y unas de sus favoritas son, sin duda, los diccionarios.

Variedades y usos

Diccionarios de la lengua: en estos diccionarios se explica, más o menos en profundidad, el significado de una palabra. En España uno de los más utilizados es el Diccionario de la RealAcademia Española, que cuenta con más de 88.000 entradas en la edición actual y puede consultarse online.

Diccionarios bilingües: también llamados diccionarios de idiomas. Ofrecen una o varias traducciones de una palabra a otro idioma, atendiendo también a expresiones o modismos relacionados con la misma. La mayoría de los traductores los usan solo como referencia, ya que prefieren despejar sus dudas posteriormente mediante diccionarios de la lengua, normalmente más precisos y completos.

De sinónimos y antónimos: estos diccionarios, olvidados por la mayoría, juegan un papel clave en el día a día de un traductor. Ayudan a encontrar aquellas palabras que, con sus matices, se adaptan más al mensaje que se quiere mandar.

Etimológicos: los diccionarios etimológicos facilitan información sobre el origen de las palabras. Al igual que los diccionarios de sinónimos y antónimos, ayudan al traductor a ampliar su vocabulario, al facilitarles el encontrar palabras que pertenecen a la misma raíz. Además, son muy útiles al realizar traducciones de documentos históricos, ya que en ocasiones aportan información sobre el vocabulario usado en cada época.

Diccionarios especializados: son de gran ayuda para los traductores que se encargan de traducciones especializadas, ya que presentan la terminología propia de una disciplina en particular. Existen diccionarios especializados en gran cantidad de áreas, como las finanzas, la medicina, la filosofía, la informática y un largo etcétera.

Diccionarios de dudas: resuelven dudas referentes al uso de los términos, atendiendo a su uso gramatical, ortográfico, de sintaxis, etc. Sin ser un diccionario, en España es muy usado el recurso de la Fundación del Español Urgente de la Fundéu BBVA. Su buscador de dudas puede aclarar muchos usos confusos de algunas palabras y expresiones de nuestro idioma.

           
Existen muchos otros tipos que, aún siendo menos usados, pueden formar parte también de las herramientas de trabajo de los traductores. Son, por ejemplo, los diccionarios  gramaticales, inversos o de rimas, ideológicos, enciclopédicos, etc. Para conseguir una traducción precisa y profesional, la mayoría de los traductores hacen uso de uno o varios diccionarios, dependiendo de las características y necesidades de cada encargo.